Esquizofrenia Bloguística

Hola, he vuelto a retomar el blog y lo primero que se me ocurrió escribir fue una “entrada-reacción” de mis anteriores publicaciones. Y ver como he cambiado con el tiempo… Intentaré resumirlo en una pregunta: ¿Les ha pasado que, con el tiempo, van hacia atrás y se arrepeinten de casi todo lo que han hecho? Bueno, este blog entero es así, bueno casi.

Más neutral que nunca, onda: “Yo no estoy a favor ni en contra del aborto porque no me importa.” O una joya “No hago rezos que publico igual por el blog porque no ando buscando el ser amao”. Ahora los miro, releo y no se imaginan la vergüenza ajena que me da tenerlos ahí. Podría borrarlos, claro está, pero aparte de que me da flojera prefiero dejar el vestigio y asi me “automotivo” para seguir escribiendo. Bien rara m metodología pero bueno, mientras sirva…

De lo destacable del blog sigue siendo las entrevistas, la publicación de Chile en el mundial de 1950 que hice para un colaborador de SF, mi opinión del tenis por allá en 2013, entre muchas más que deben estar en Chuchunco allá abajo.

En esas oportunidades hay una diferencia sustancial a lo que estoy escribiendo ahora, o pensando en publicar después. Anteriormente escribía casi pasionalmente, onda lo escribia sin pensar en como podría leerse mejor o derechamente en qué repercusión podría tener porque no buscaba en ese momento ganar algo con aquello (ahora tampoco busco lo contrario hoy en día). Lo que si, ahora siento que tengo la capacidad de pensar un poco mejor las cosas, de procesar bien lo que redacto y no tener miedo de que me jodan el argumento a la primera refutación. Eso para mi ya sería un logro bien grande.

El blog lo retomo por casualidades del destino más que nada: En la práctica tenía que buscar algo para enseñar a los niños de la escuela y se me ocurrió que crearan un blog. Ahí fue cuando recordé que tenía esto ulrabotado y ahora ha renacido.

Asi que en resumen: Se acabaron los copypaste de Portalnet, adios a las notas populistas (?), he vuelto bitch*s. Volví más gordo, fome, macabeo, pastafarista y sanmarinista que nunca.

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